Nuria Val
Una de las cosas más importantes que siempre deben tener
claro los partidos y los políticos es la transparencia. Aclarar e intentar no ocultar
nada porque están en juego más cosas de
las que seguramente pensemos de manera rápida, entre ellas: El honor, la credibilidad
e imagen de los mismos.
Desde que salieron las informaciones del periódico El Mundo sobre el Caso Bárcenas me preguntaba (y creo que yo no fui sola): ¿Pero cuándo va a emitir un comunicado el Partido Popular? ¿Por qué no lo niega?
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| Luis Bárcenas a su llegada al TSJCV el pasado 22 de mayo. Foto: EFE |
Los días posteriores salieron declaraciones de varios
políticos, de manera individual, diciendo que no sabían si ha habido corrupción
en su partido, pero que ellos no habían visto nada. De nuevo sin negar las
publicaciones, pero intentando salvar su figura pública. Grave error.
La transparencia en política es el deber tanto del partido como del político, de realizar sus cometidos de manera pública. El control del poder y de legitimidad democrática de las instituciones públicas.
Los días siguientes y con motivo de la Interparlamentaria
del PP en Almería salieron a dar explicaciones la secretaria general del PP,
María Dolores de Cospedal, y el presidente Mariano Rajoy. De nuevo sorprendían
las declaraciones de Cospedal en rueda de prensa, (y que comento en los
anteriores post), con cierto escepticismo ante la noticia y diciendo “que cada
palo aguante su vela”. Seguían sin negarlo.
La transparencia en política reduce las maniobras ilegales o
posibles actos corruptos de sus miembros. Ante la opinión pública cuanto antes
se dé una explicación sobre el hecho o pregunta lanzada al aire que pueda
menoscabar la imagen o el honor del partido mucho mejor, ya que por parte de estos
últimos existe una responsabilidad y una ley de transparencia que requiere un
desarrollo amplio en nuestro país.
Esta semana volvía a declarar Cospedal en rueda de prensa,
esta vez con mensajes más rotundos. El PP en la reunión mantenida con la cúpula
en Génova esa misma mañana, acordaba abrir una auditoría interna para
esclarecer la verdad sobre las cuentas del PP. Sin embargo, y ante las preguntas
de los periodistas dejó abierta la frase final: "No
vamos a dejar que todo este trabajo se vaya al traste porque algunos hicieron
lo que no debían". De nuevo error de
comunicación y posiblemente falta de transparencia.
Hoy Rajoy esquivaba las preguntas y
posponía la reunión, es decir hablar del tema, para la semana que viene, en el
pleno de control al Gobierno el día 30. En este caso la estrategia de ganar
tiempo juega en su contra. Deberían de haber tomado una postura clara desde el
principio y, sobre todo comunicarla sin ningún tipo de palabra o frase
que induzca a pensar que existe un problema dentro del partido.
Un ejemplo de transparencia política
bien cercano se daba esta tarde cuando el ex presidente del Gobierno, José
María Aznar, se ha enterado de que el periódico El País le ha atribuido “supuestas
conductas y decisiones ilegales en la gestión económica del PP” y seguidamente
daba instrucciones a sus abogados para que presenten una demanda de protección
contra el derecho a su honor. Además,
Aznar informaba de esta decisión en un comunicado remitido por la fundación que
preside, FAES, en el que hace referencia a la noticia.
Ante este hecho no sabemos si lleva razón El País o el propio Aznar, pero el simple motivo de reaccionar tan pronto y emprender acciones legales da qué pensar sobre esta persona, quizá que no tenga que ocultar nada o que quiera que esos hechos sean probados antes de publicar la noticia y escandalizar a la ciudadanía. En este caso Aznar muestra más transparencia que el PP al no negar éste ni admitir enseguida la posible corrupción dentro del partido.










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