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martes, 8 de noviembre de 2011

2011 DEBATE


RUBALCABA VS RAJOY

Nuria Val Ruiz
Ayer vivimos el quinto debate presidencial en nuestra historia de España que enfrentó al candidato del Partido Popular, Mariano Rajoy y al socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba. Un debate menos encorsetado que en el año 2008 cuando se enfrentaron José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, pero sin sorpresas, ya que los dos se remitieron a repetir las ideas fuerza para salir de la crisis que anunciaron en campaña electoral.

Alfredo Pérez Rubalacaba, Manuel Campo Vidal y Mariano Rajoy. Foto: Gtress
Nada más comenzar, el pasado se la jugó a Rajoy haciéndole perder puntos en su primera intervención al referirse a Rubalcaba como “señor Rodríguez Pérez” y llamándole “Rodríguez” hasta en dos ocasiones más. Pero fue en el primer bloque, centrado en la crisis económica y en el paro, donde el líder “popular” se sintió como pez en el agua y eso se notó. Rajoy golpeó de nuevo donde más duele a los socialistas sacando a relucir la gestión del Gobierno de Zapatero y la famosa pregunta: ¿Por qué no lo hizo usted antes?

Estaba claro que el “popular” no quería salirse del tiesto, leyendo constantemente sus papeles (El País apunta que Rajoy miró sus notas 12 veces más que su rival), mientras que Rubalcaba apostó por lo contrario, ya que las cifras del último Gobierno no son muy favorables para tratar la cuestión del desempleo, con 5 millones de parados que, Rajoy aprovechó para sacar como un As sobre la mesa cuando a algo no quería contestar.  A lo que el candidato socialista, cansado replicó: “Creo que los parados esperan de nosotros algo más. Soluciones”.

Llegados a este punto, lo que nadie se esperaba a lo largo de la noche fue la estrategia a seguir por Rubalcaba de comportarse como periodista en lugar de político sometiendo al tercer grado al líder “popular” que aferrado a su mensaje esquivó, en ocasiones con muchos nervios, sus preguntas sobre la sanidad pública. 

Lo que más llamó la atención tanto a periodistas como a diferentes analistas políticos fue que desde el primer minuto, Alfredo Pérez Rubalcaba daba por sentado que su rival será el próximo presidente del Gobierno. Tal y como apunta EL MUNDO, el candidato socialista salió en el primer tiempo con frases como “usted va a …” Luego, en el descanso de 12 minutos sus seis analistas le debieron poner los puntos sobre las íes, y en el segundo tercio del debate se convenció de que nada estaba ganado todavía, cambiando sus frases del principio por: “Tanto si usted gana como si está en la oposición…”.

A Rubalcaba se le acababa el tiempo y fue favorable el último bloque para preguntarle a Rajoy por temas como el aborto o el matrimonio homosexual. “Me extraña que personas tan liberales en economía se opongan incluso en la píldora poscoital”. Rajoy esquivó el golpe, mientras que Rubalcaba erre que erre en lo que, según Rodríguez Zapatero, “es una de las leyes que más contentos están de haber hecho en España” (del paro nada), y que identifica al Gobierno de Zapatero del que Rubalcaba (mal que le pese ahora) formó parte.

NADA DE SORPRESAS

Un debate que no mostró nada nuevo, más que todo lo que hemos estado escuchando hasta ahora en campaña. La estrategia de Rubalcaba venía muy bien definida: Mostrar al PP como un doberman ante la ciudadanía sobre las políticas que va a aplicar cuando llegue al poder y que no han contado bien en su programa electoral. “Rajoy va a bajar las prestaciones por desempleo. Pretende quebrar la sanidad y la educación pública perdiendo su función socializadora” ¿Os suena? Sí con la vieja guardia, esa que Rubalcaba ha sacado del armario para sus últimos mítines de campaña. Lo curioso en este debate es que el candidato socialista saliera todo convencido de que el pescado ya está vendido y que no va a ser él quien se mude a Moncloa, sino su adversario. Y eso nos demostró durante toda la primera parte del debate. Mientras que en la segunda sacó a relucir un carácter más agresivo contra su rival.  

Por su parte, vimos a un Mariano Rajoy muy nervioso en el comienzo del debate con varios despistes al nombrar el apellido de su anterior contrincante en lugar de Pérez Rubalcaba. Pero a la vez muy cómodo en el primer bloque donde explicó la situación actual de España con cinco millones de parados. En candidato “popular” esquivó los tiros de su rival con respuestas como: “No me confunda con lo que ha hecho su Gobierno”, “eso usted tendrá que probarlo”, “No le va tan mal el debate, no se ponga nervioso” o “¡Déjeme hablar!”. Mientras que el socialista en lugar de aportar datos le remitió a leer la prensa. Rajoy le acusó de “insidias” y llegó a molestarse por las interrupciones  de Rubalcaba, que tras pedir que aclarase ciertos puntos, no se mostró dispuesto a escuchar al líder “popular”.

Por último, ambos candidatos se pusieron de acuerdo en la cuestión de ETA, prometiendo toda su lealtad estando en la presidencia como en la oposición. Pero eché en falta varias cuestiones como que ninguno sacó a relucir los casos de corrupción que estamos teniendo a día de hoy en el Tribunal Supremo o que Rubalcaba no nombrase al 15-M como estaba previsto que lo hiciera. 

2 comentarios:

José Antonio del Pozo dijo...

muy buena pormenorización y análisis de un discreto debate
interesante y ameno tu blog; si quieres podemos hacernos seguidores respectivos; me gustaría
saludos blogueros

José Antonio del Pozo dijo...

buen y pormenorizado análisis de un sólo mediocre debate
saludos blogueros